“¡Qué fácil es derrumbarse, venirse abajo ante las adeversidades! Y me refiero aquí a contratiempos serios, graves, no a invenciones imaginarias o a la dramatización de pequeñas dificultades. Es decisivo, en tales circunstancias, valorar adecuadamente los hechos negativos y positivos, para hacer un balance justo y ecuánime, porque muchas veces el derrotismo nos impide vre las cosas positivas que nos han sucedido y caemos en un error de perspectiva”
Enrique Rojas
El hombre light – Una vida sin valores